No dices razones.
Ya se me hizo costumbre
ver tu nombre en mis notificaciones.
Eres un fantasma
que en las noches aparece.
Tu presencia es corta,
pero atormenta.
Atormenta mi mente
y me pone en modo alerta,
como si debiera quedarme despierta.
Mientras me pregunto por qué lo haces,
buscando alguna lógica
a tu repentina presencia.
Porque ya has dicho
que has superado lo que pasó entre nosotros dos,
pero sigues volviendo a mí.
Quizás en forma de burla.
Burla a esta pobre ingenua
que cree en palabras vacías
dichas con intención de herir.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario