¿Cuál es ese río que suena?
Ese con el que corre la marea.
Ojalá ser parte de ella
para irme lejos,
más allá del adiós.
Veo mi reflejo en ella,
pero no veo mi rostro
ni mi cuerpo.
Veo mi alma
convertida en un diente de león,
de los que fácilmente se desvanecen.
Quiero que el viento
se lleve todo rastro de mí.
Lo prefiero
antes de marchitar me en el tiempo
y pudrir me en el suelo.
Sueño con partículas mías
viajando por el tiempo,
visitando recuerdos
que ya han desaparecido.
Vivir en el tiempo
y permanecer eterna en momentos,
atenta a los cambios
que ocurren en la evolución.
Sin embargo,
la esencia
sigue necia en mí.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario