Mente inconsciente, mente durmiente,
sé que no has despertado al corriente.
Te veo apagada, sin chispas que radiar,
ya no eres magnética, ya no sabes brillar.
Tu energía se disipa, tu calor se va,
ya no eres algo que quisiera abrazar.
Te hablo sincera, sin nada que ocultar,
pues el espejo no me dirá qué debo cambiar.
Mi vida se ilustra en vapor que se esfuma,
gota a gota, desaparece y se suma.
No te culpo, saber tanto de mí
me deja náuseas que no logro reprimir.
A pesar del tiempo, no sé mejorar,
no muestro emociones, no puedo hablar.
En jaula de madera me veo encerrar,
perdiendo el control de mi propia electricidad.
Me escondí tanto que olvidé despertar,
y ahora apagada, no puedo avanzar.
Juré que la tormenta no me alcanzaría,
pero aquí estoy, perdida en su oscuridad.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario