domingo, 24 de mayo de 2026

Vacas

Me comía el miedo
en escribirte.

Las vacas me invaden
y he llenado el corral.

No son bellas
cuando representan
mis miedos,
mis temores.

Las he alimentado tanto
que antes de comerme al mundo,
ellas
me comerán a mí.

Me hacen sentir
tan chiquita
cuando me rodean
o me siguen.

Me he detenido
en el camino,
pues una
se atravesó frente a mí.

Y en lugar de rodearla,
me quedé analizándola.

Poco a poco
aparecieron más.

No hay ningún pastor
que venga a quitarlas,
así que el trabajo
es solo mío.

Tengo que espantarlas,
o van a retrasarme.

Pensando en las vacas estorbosas,
mediocremente decidí esperar.

Tal vez
con las horas
se irían.

Me rebajé
al pensar
que todo ocurriría
sin hacer nada.

Sin enfrentarlas,
sin pedir ayuda,

yo,
infestada de vacas,
he perdido tiempo
y ganado valor.

viernes, 22 de mayo de 2026

No,
no me basta el abrazo
o las modalidades.

Yo quiero impregnarme de ti,
llevarme tu olor.

No quiero verte
de vez en cuando;
quiero que me busques,
que vernos
no sea casualidad,

que la intención
nazca de ti.

Y que seas
el primero de mis amores
en aceptar mi invitación
a ser solo nosotros dos.

Tus ojos
me recuerdan lo pasado,
lo vivido
y lo incierto
que fue todo.

Muerto solo el mar,
porque ahí sigue
la intención,
la atracción
oculta tras tus frustraciones
y el deseo
de disfrazarlo todo
con amabilidad.

martes, 5 de mayo de 2026

He perdido un poco el camino.

He lanzado los pétalos al aire
para verlos ir junto a ti.

Me he mantenido
completa
y coherente,

aunque en mí
me he desconocido.

Pues me siento bien,
pero hay algo
diferente,

algo
que no puedo describir.

Mente inconsciente, mente durmiente, sé que no has despertado al corriente. Te veo apagada, sin chispas que radiar, ya no eres magnética, ya...