domingo, 15 de febrero de 2026

No te entiendo

Vuelves de vez en cuando.
No dices razones.

Ya se me hizo costumbre
ver tu nombre en mis notificaciones.

Eres un fantasma
que en las noches aparece.

Tu presencia es corta,
pero atormenta.
Atormenta mi mente
y me pone en modo alerta,
como si debiera quedarme despierta.

Mientras me pregunto por qué lo haces,
buscando alguna lógica
a tu repentina presencia.

Porque ya has dicho
que has superado lo que pasó entre nosotros dos,
pero sigues volviendo a mí.

Quizás en forma de burla.
Burla a esta pobre ingenua
que cree en palabras vacías
dichas con intención de herir.




viernes, 6 de febrero de 2026

La puerta que nunca se abrió

Me dejaste parada en la puerta. 
Golpeé con calidez, 
pero creo que no escuchas o
te escondes detrás de la pared.

Me observas por la ventana,
no sé si con intención de abrir 
o de medir cuánto tiempo esperaría por tí.

Quizá ni siquiera notaste mi presencia,
pero sé que estás,
fingiendo que nada pasa,
mirando solo mi sombra 
por debajo de la puerta,
esa que deja entrar un rayo de luz,
del sol radiante.

Ese calor que quema,
y aún así me mantengo de pie,
sin saber si abrirás,
o si apenas asomaras la mirada 
para volver a tus ocupaciones.

La sonrisa se desvanece.
Mi frente suda,
la piel tostada 
siente la ansiedad en la espalda.

Sé lo que piensas, 
lo escucho vibrar en las paredes.
Sostengo mis palabras,
mis libretas,
y todos los versos que te pertenecen.

Escucho tus pasos;
marcan en el piso 
el sudor de tus pies descalzos.
Tocas la perilla...
Pero solo eso,
la tocas, nada más.
Tú subconsciente sabe 
que ya me he ido,
que doblo la esquina,
porque no soy de las que esperarán siempre.

Mi paciencia es nula,
y tú indecisión te robó el momento.
Creíste que seguiría ahí,
mirando la puerta cerrada.
Esa puerta que no se abría,
la que rechina,
pero que está vez no hizo ruido.





Bella Paradoja

Bella paradoja que me confunde, me marea y me vuelve loca. Las consecuencias siempre se repiten aunque mis acciones cambien. No importa lo q...